Sonoridad: La Huella de la Presión

La sonoridad (loudness) no mide solo el volumen, sino la percepción de potencia física del sonido. En Recardelino, viajamos desde el vacío casi absoluto de la Introducción (-16.7 dB) hasta la presión máxima de Me sabe mal (-3.3 dB). Esta escala vertical muestra dónde golpea con más fuerza la producción del álbum.

El dato clave: Mientras que la media del disco ronda los -6.39 dB, el salto inicial es un "agujero negro" sonoro diseñado para bajar tus defensas antes de que entre la potencia del resto de canciones.